Taller de Fotoperiodismo.  Ave. Constitución 312

 

Taller de Fotoperiodismo

El taller de Fotoperiodismo tuvo sus comienzos como un pequeño taller ubicado en una alcoba, en la parte posterior del Ateneo Puertorriqueño. Un accidente sufrido por el periodista Ismael Fernández en 1993 mientras cubría una carrera de lanchas, cuando cayó al mar desde un helicóptero y casi pierde la vida, le dio el espacio para poner en marcha la idea de crear el Taller de Fotoperiodismo y ofrecerle a niños y niñas la posibilidad de entrar en contacto con la magia de la fotografía. Por más de dos años no pudo volver a trabajar, pero aprovechó para movilizar a colegas, amigos y familiares. Un grupo integrado por destacados periodistas, fotoperiodistas y educadores expuestos diariamente a las necesidades de los grupos sociales más marginados se vieron movidos a tomar acción. El acercamiento fue el de reafirmar que la educación es un vehículo para superar y combatir los males sociales y ante esta realidad pusieron en función sus conocimientos para adaptarlos a los cambios de la sociedad. Por años ponderaron diversas alternativas hasta que unieron sus talentos para crear una organización sin fines de lucro que en principio destacaba la importancia de la imagen como documento histórico y fuente de aprendizaje.

Tras años de trabajar la idea y lograr la obtención de fondos por conducto de una asignación legislativa canalizada a través del Ateneo Puertorriqueño, en el 1994 nació el Taller de Fotoperiodismo. Este programa daría apoyo al sistema público de enseñanza con el fin de ampliar los horizontes y mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes procedentes de las áreas más marginadas de la Isla. Estudiantes de residenciales públicos, barriadas de escasos recursos, sectores urbanos marginados y los niños de los campos más aislados serían el público principal del Taller.

Como resultado de dicho programa se promulgó la Ley Núm. 276 de 18 de agosto de 1999, a los fines de inculcar en la juventud la inquietud de detener momentos trascendentales y cotidianos de la vida, mediante la unión de recursos profesionales, comunidades y tecnología. Cuando se creó el Taller, se le asignó una cantidad inicial de sesenta mil dólares ($60,000). No obstante, ante el éxito y los logros obtenidos por el Taller de Fotoperiodismo, su presupuesto fue aumentado a ciento sesenta mil ($160,000) dólares. 

Desde 1999, se mudó a su sede en Puerta de Tierra, en un edificio de dos plantas, en las que disponía de cuatro salones de clases, dos galerías para exposiciones de arte, y las oficinas administrativas.

En el 2010 la Asamblea Legislativa consignó en el presupuesto de Gastos del Gobierno de Puerto Rico la asignación anual de cuatrocientos mil ($400,000) dólares al Taller de Fotoperiodismo a partir de los años fiscales 2011a 2012 y 2012 a 2013 respectivamente hasta la cantidad máxima de un millón (1,000,000) de dólares. El aumento se debió a la aprobación del Proyecto del Senado 1733, presentado por el presidente del cuerpo, Thomas Rivera Schatz. 

En el principio los profesionales de la imagen procedentes de los periódicos del país y de las estaciones de televisión junto a maestros coordinadores le dieron vida a un currículo de ocho clases, creado por varios educadores y periodistas, basado en clases básicas de fotografía y vídeo. La historia de la fotografía, el análisis de los diarios, redacción básica, el uso de la cámara, del laboratorio y el revelado de la foto en blanco y negro, eran parte del primer currículo. Asimismo la enseñanza del funcionamiento de una cámara de vídeo y un cuarto de edición, les abrirían los ojos a los estudiantes en torno a la relevancia de las imágenes en la historia del Puerto Rico contemporáneo.

El primer grupo estuvo integrado por 10 alumnos del Municipio de Culebra y 10 de la Península de Cantera en San Juan. A cada estudiante se le regalaba una cámara 35 milímetros, rollos de película blanco y negro y una camiseta que utilizarían como uniforme en sus viajes a San Juan. La acogida fue mágica y el impacto fue inmediato. Se introdujo el uso de la computadoras con dos unidades que se compartían y al finalizar el curso se realizó la primera exhibición de estudiantes del Taller. Estos jóvenes fueron los primeros en documentar la cotidianidad de estas comunidades marginadas y de ver su pequeño universo a través de un lente distinto.

La efectividad y la necesidad de un proyecto como el Taller de Fotoperiodismo fue palpable de inmediato y antes del primer año ya el Departamento de Educación estaba abordo de un proyecto que se transformó en una entidad de apoyo a los mecanismos gubernamentales en las áreas educativas, sociales, deportivas y culturales. Otras entidades de gobierno, como el Departamento de Recreación y Deportes así como el Banco Gubernamental de Fomento también se unieron a la iniciativa ese año. Más adelante y a través de los años otras entidades que se  unieron al Taller fueron: Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, Consorcio de Caguas, Guayama, ARGo, el Municipio de San Juan, el Municipio de Mayaguez y el Gommunity Development Block Grant. Las privatizadoras Westbrook de Ponce y la American Management integraron al taller participantes de los residenciales públicos. En el 2009 Toyota creó una alianza educativa con el Taller de Fotoperiodismo de la que surgió el proyecto Lente Verde. Como parte del mismo, Toyota adoptó dos escuelas y 30 estudiantes participaron en un proyecto del Taller de Fotoperiodismo. 



2003

Aunque el proyecto se inició con una escuálida matrícula de dos grupos de 10 estudiantes cada uno, la increíble acogida provocó un incremento monumental de las escuelas participantes y por ende de estudiantes impactados. Desde su creación hasta el verano del 2005 el Taller  brindó sus servicios gratuitos a 8,625 estudiantes entre las edades de 8 a 18 años, de prácticamente todos los pueblos de Puerto Rico atendiendo unos mil estudiantes por año. Cubriendo 58 municipios en toda la Isla. Entretanto, el currículo de ocho clases que existió en un principio, con el paso de los años se profesionalizó y se extendió a 12 sesiones, gracias al respaldo de personal experto del Departamento de Educación y la Universidad de Puerto Rico.  El Taller tenía sedes en Barranquitas, Coamo, Vega Alta, Vieques y San Juan.

Existían varios currículos: básico, intermedio y avanzado, que se ajustaban a los intereses de las organizaciones que brindaban su apoyo y a los talleres particulares que se confeccionaban en el Taller. Los currículos se aplicaban dependiendo del nivel y del interés de cada grupo. Asimismo con el apoyo del DE se contrataron educadores que impartaban los cursos y que a la vez recibían talleres de crecimiento profesional. Los salones contaban con computadoras con acceso a Internet en los que se ofrecían talleres gratuitos de fotografía, vídeo, iMovie y PhotoShop, entre otros. Además, las computadoras estaban al servicio de la comunidad para que los estudiantes completaran sus tareas y obligaciones escolares.

Entretanto, fotoperiodistas y reporteros de los medios de comunicación, así como otras personalidades de la vida política, cultural y destacadas figuras del deporte se conviertieron en padrinos y madrinas de los grupos de estudiantes, sirviendo así como modelos inspiradores de estos alumnos. Asimismo, desde sus inicios el Taller se mantuvo a la vanguardia de los avances tecnológicos, poniendo esta poderosa herramienta en manos de nuestros participantes.

A finales del 2010 el taller de Fotoperiodismo amplió sus instalaciones en Puerta de Tierra. El espacio le permitirá a la entidad sin fines de lucro aumentar la cantidad de niños y jóvenes que se benefician de sus programas de enseñanza y desarrollo de liderazgo. Según reportes de la época, para 2011 más de 25,000 niños y jóvenes habían participado en sus programas.

El fundador, Ismael Fernández (“Ismaelito”), falleció el 23 de agosto de 2016. Su muerte afectó profundamente la estabilidad del Taller, ya que era la figura central de liderazgo y gestión pública de la institución.

En abril 2019, El Taller de Fotoperiodismo, radicó una petición de quiebra bajo el capítulo 11 de dicha ley federal al enfrentar una deuda total de casi tres millones de dólares.  Posteriormente surgieron señalamientos sobre irregularidades administrativas y financieras durante los últimos años de funcionamiento.  La viuda de Fernández, Nilka Estrada Resto, indicó que su esposo siempre delegó en otros los asuntos administrativos de la entidad, sobre todo durante el periodo de las irregularidades detectadas en el informe, que ocurrieron casi al final de su vida, cuando estaba muy enfermo y pasaba largos periodos hospitalizado.

Con el cierre desapareció uno de los proyectos comunitarios de fotografía educativa más ambiciosos de Puerto Rico.

Fuentes:
-
tallerdefotoperiodismo.com
-noticiasonline.com

-Primera Hora, Taller de Fotoperiodismo recibirá más dinero del Senado, jueves, 14 de octubre de 2010, 
-El Nuevo Día, El Gobernador limita sus expresiones, Nuevas instalaciones del Taller de Fotoperiodismo, 2 Diciembre 2010
-Primera Hora, El retrato de las Ilusiones, 20 diciembre 2010 .
- Noticel, Taller de Fotoperiodismo radica petición de quiebra, abril 12, 2019
-El Nuevo Día, Contralora imputa actos ilegales, 16 de marzo de 2022
-Ley Núm. 276 de 18 de agosto de 1999
-Ley Núm 206 de 18 de diciembre  de 2010
-Oficina de Servicios Legislativos   Sistema de Información de Trámite Legislativo