Consejo de Arqueología investigará caso de la muralla
El constructor se expone a miles de dólares en multas.

Bastión Isabel segunda. Reducto defensivo de la segunda Línea de defensa española de la isleta de San Juan.

 

martes, 18 de junio de 2008
Por Gerardo E. Alvarado León  / El Nuevo Día

El Consejo de Arqueología Terrestre determinó que el caso del condominio Atlantis, cuya construcción supuestamente destruyó parte de una muralla histórica en Puerta de Tierra, pasará a un proceso administrativo.

Eso implica una pesquisa a fondo que determinará si hubo incumplimiento de ley en su levantamiento.

Mediante una comunicación escrita difundida ayer, el Consejo -que está adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP)- dio a conocer que llegó a una conclusión tras una reunión el jueves 12 de junio.


La representante novoprogresista Albita Rivera alertó el domingo sobre el supuesto daño a la estructura subterránea, que formó parte de la segunda línea de defensa de San Juan.

Rivera indicó que la firma proponente, LRA Architects, excavó una trinchera para colocar tres tubos eléctricos y destruyó parte de la muralla.

La Ley 112 de 1988, también conocida como la Ley de Protección del Patrimonio Terrestre de Puerto Rico, y el Reglamento de Multas Administrativas del Consejo, establecen que si se prueba que hubo incumplimiento de ley, la firma proponente estaría expuesta a multas desde $10,000 por cada día en violación a la ley, y $50,000 adicionales si se encuentra en contumacia.


El Consejo indicó ayer que también evaluará el informe presentado por el arqueólogo Antonio Daubon, contratado por LRA Architects para advertir de cualquier irregularidad o modificación que afectara la muralla.

“Daubon sostiene que la estructura que se encontró en las excavaciones pertenecía a una estructura asociada al antiguo tranvía (que conectaba al Viejo San Juan con Santurce y Río Piedras)”, reza el parte de prensa.

“El informe indica que para la construcción del sistema de vías se había demolido el lienzo de la muralla que circulaba perpendicularmente la carretera principal, hoy avenida Ponce de León”, agrega el documento.

Finalmente, el Consejo determinará si los proponentes han cumplido cabalmente con las condiciones de la autorización que emitió en su día el Programa de Arqueología del ICP.

Mientras, el Programa de Patrimonio Histórico Edificado del ICP realiza una investigación independiente para determinar si la muralla sufrió daños.

El Nuevo Día intentó infructuosamente obtener una reacción por teléfono de la firma LRA Architects.

Rivera, quien preside la Comisión cameral del Educación y Cultura, anunció que los proponentes fueron citados a vista pública. “Pero desconozco si ya las partes fueron notificadas. No descarto que lleguemos al tribunal”, dijo.